dimanche 26 juillet 2015

"Une nouvel joie de vivre. "


















"LA SEPTIMA ORILLA" Nouvelle création.





"LA SEPTIMA ORILLA"
Peinture de Francisco Rivero
21 x 29,7 cm Nouvelle création.







"VISIONES DE VIAJE". Nouvelle création.







"VISIONES DE VIAJE".
Peinture de Francisco Rivero 
21 x 29,7 cm Nouvelle création.






"INVERTAR EL SUEÑO". Nouvelle création









"INVERTAR EL SUEÑO".
Peinture de Francisco Rivero
21 x 29,7 cm Nouvelle création




"EL CUERPO ES UNA BREVE ORACION" Nouvelle création






"EL CUERPO ES UNA BREVE ORACION"
Peinture de Francisco Rivero 
21 x 29,7 cm Nouvelle création







"LA MEMORIA QUE SE APOYA EN EL DETALLE". Nouvelle création







"LA MEMORIA QUE SE APOYA EN EL DETALLE".
Peinture de Francisco Rivero 
21 x 29,7 cm Nouvelle création







"CARAÏBE: TOUTES LES NUANCES DE BLUES". Nouvelle création.







"CARAÏBE: TOUTES LES NUANCES DE BLUES"
Francisco Rivero
T.mixte. 40 x 50 cm. Nouvelle création.








"L´HISTOIRE CONTINUE...EN COLEURS". Nouvelle création.








"L´HISTOIRE CONTINUE...EN COLEURS"
Francisco Rivero 
T.mixte. 40 x 50 cm. Nouvelle création.







"ESPACIOS TRANSITABLE" Nouvelle création.








"ESPACIOS TRANSITABLE"
Peinture de Francisco Rivero.
21 x 29,7 cm Nouvelle création.







"POUVOIR ET PRESTIGE" Nouvelle création








"POUVOIR ET PRESTIGE"
Peinture de Francisco Rivero. 
21 x 29,7 cm Nouvelle création










"UN TEMPS SANS FIN" Nouvelle création







"UN TEMPS SANS FIN"
Peinture de Francisco Rivero.
21 x 29,7 cm Nouvelle création







vendredi 10 juillet 2015

Réception dans le cadre de la semaine de L’Amérique latine et des Caraïbes.





Le Président de la République et le gouvernement ont activement participé à l'organisation de la Semaine.











M. Luis JUAREZ QUIXTAN ( Guatemala ), Mme Gabriela DELGADO BERTRAND ( Honduras ), 
M. Alvaro RENDON ( Mexique ), M. Francisco RIVERO ( Cuba )



Mme. Fleur PELLERIN,secrétaire d’État chargée du Commerce extérieur, 
de la Promotion du tourisme et des Français de l’étranger. Francisco RIVERO



 
Les  écrivains et poètes, Mme Nancy Morejón et M. Roberto Fernández Retamar, 
M.Héctor Igarza Ambassadeur de Cuba en France  




Francisco RIVERO avec la médaille du Sénat  



Journée de L’Amérique latine e des Caraïbes. Sénat. Palais du Luxembourg. 28 Mai 2014. Paris.





Depuis son institution en 2011 par le Sénat, ce rendez-vous s' est enrichi de nouvelles activités et a permis, chaque années, de célébrer l' amitié entre la France et l' Amérique latine et les Caraïbes.

En 2014, dans le prolongement de l' action engagée par les autorités françaises pour relacer et approfondir les relations de la France avec cette région, l' évent prend une ampleur nouvelle et se transforme en Semaine de l' Amérique latine et des Caraïbes.

Et un déjeuner est offert par M. le Président du Sénat aux membres du corps diplomatiques d’Amérique latine, suivi d'une remise de médailles du Sénat.












Mme. Elizabeth de PORTZAMPARC et M. Christian de PORTZAMPARC


Un déjeuner et une cérémonie de remise de médailles 
ont eu lieu dans les Salons de Boffrand de la Présidence du Sénat.




Allocution de Jean-Pierre Bel, Président du Sénat.















"La surface de l'instant présent". Nouvelle Création.












"La surface de l'instant présent".

Peinture de Francisco Rivero
21 x 29,7 cm. Nouvelle création



video

"La surface de l'instant présent".
Videoarte de Framcisco Rivero.








"Poème bref" Peinture. Nouvelle Création.


'

l'art empreint d'esprit zen et l'existence semée d'épreuves





"Poème bref"

Peinture de Francisco Rivero
21 x 29,7 cm. Nouvelle Création.







Algunos relativizan inadecuadamente el término afrodescendiente. Esteban Morales.



EL TÉRMINO AFRODESCENDIENTE: Un arma de combate contra  la discriminación racial y la explotación capitalista.








UNEAC


Comienzo por decir,    que creo,  algunos relativizan inadecuadamente el término afrodescendiente.

No amigos, no es lo mismo ser “lusodecendiente”, que italodescendiente u otros, que afrodescendiente.

Afrodescendiente quiere decir que venimos de África;  aunque tal vez se trate de un eufemismo;  porque todos, en última instancia, vinimos de África.

Cuando decimos afrodescendiente, según entiendo,  hablamos de una población, que como casi ninguna otra, en enorme  magnitud, fue abrupta y criminalmente  trasplantada de su medio natural, hacia los campos de su más brutal explotación,   lo cual supone  considerar los crímenes de la Trata y de la Esclavitud.

En este mundo en que hoy vivimos, hay que examinar con detenimiento las peculiaridades  de  los pueblos  que lo integran para hacer diferenciaciones que  nos resultan  muy necesarias.
Además, porque  pienso es la única forma de acercarse a la verdad y no obrar con defectos,  ni tampoco pecar por  injustos.

Creo que no considerar  el término afrodescendiente o  relativizarlo, es aceptar  la  situación  de los que, quieran o no, por conveniencia  o por maldad, no le reconocen a este conglomerado de personas  lo que les corresponde, o les tocó vivir y sufrir.

Se hace necesario reconocer el impacto que la Trata y la Esclavitud tuvieron  sobre esa población, que por millones, fue abruptamente  trasplantada, obligándoles a trabajar como esclavos, rompiéndoles toda conexión con sus culturas de origen, sus familias, sus lenguas, creencias religiosas y  medio natural, robándoles la libertad con que tenían derecho a vivir. Lo que ha traído como consecuencia que sea África, entre otras cosas,  el continente más esquilmado, que perdió a gran parte de su población  joven  en los momentos en que más la necesitaba.

Aun hoy, casi cinco siglos después, particularmente en América y el Caribe, hay no menos de 150 millones de afrodescendientes, que están entre los que sufren como nadie,  la pobreza,  la explotación, el desempleo, el analfabetismo, la desatención médica, la discriminación racial,  el racismo,  y  que en todo ese lapso de tiempo mencionado, apenas  han  logrado  alcanzar la “modernidad”.

Al relativizar el término afrodescendiente, estamos aliviándoles  el camino  a los que debieran reconocer el crimen de la trata y de la esclavitud, no se  disculpen aun  por ello y se nieguen a  poner en práctica las reparaciones que tanto son  reclamadas.

Afrodescendiente, es más bien un término político, que tiende a reconocer a los que se sienten como tal y no solo a los que lo son. Que tiene como objetivo recuperar  como similares, a todos aquellos, que originalmente trasplantados desde África, o  sus descendientes,  andan hoy  por el mundo, como una diáspora,   a veces   recién emigrada, entre los que  se encuentran  los que más sufren la explotación y la discriminación.




Llegar de África, o de cualquier otro país del tercer mundo, a cualquier parte, no es lo mismo que venir de Japón o de Estados Unidos, aunque  en este último  caso, los afroamericanos, poseen  cierta ventaja  sobre los venidos de otros lugares. Los propios afroamericanos, se llaman a sí  mismos como tales, reclamando la procedencia de sus ancestros  y en su momento, la patria que les quisieron  arrebatar, devolviéndolos a África.

No nos cansamos de repetir, que la raza no existe. Se trata de  un constructo social. Pero el color sí. Y los procedentes de África, en general,  llevan sobre si ese   estigma. Por lo que a donde quiera que emigran, lo hacen, casi siempre,  para quedar ubicados dentro de los  sectores sociales de  mayor  desventaja. Van a  los peores barrios, a  los empleos peor  remunerados y  sufren   las mayores desatenciones en todos los aspectos de su  vida social.

Aun en países como Cuba, que hizo una revolución y que tanto ha avanzado en la atención de su población, todavía el color se hace sentir como una variable de  diferenciación social  y discriminación.

Aun entre  los afrodescendientes de  Cuba  se encuentran los que ocupan  los estratos más desfavorecidos  dentro de   la sociedad  cubana.

En los Estados Unidos, los asesinan en las calles, por el mero  hecho de tener la piel negra. Observándose en los años más recientes un resurgir reforzado de los crímenes de odio racial.




Por tanto, rescatar el término afrodescendiente, es tener una herramienta, para   poner en el lugar que les corresponde,  a sectores poblacionales que sufren aun los lastres de la esclavitud y la trata. Y que son los que más padecen  también  la reproducción de estos lastres,   por las incapacidades sociales aun  no resueltas.

Como dijo un amigo, “a Durban entramos negros  y salimos afrodescendientes”. Creo así que alcanzamos a formular  un término generalizador, que nos permite apreciar la globalidad de la explotación  para un grupo poblacional que no ha logrado aún superar los lastres del colonialismo y los intentos de su  continua reproducción.

No se oculta ningún prejuicio cuando se habla de afrodescendiente. Es que en este mundo no es suficiente decir que todos somos humanos. Ni que todos procedemos de África.

Tampoco que la raza no existe y que la discriminación racial es un crimen. Hay que generar los instrumentos teóricos y prácticos para luchar  contra todo ello.

Si es así, como relativizar el término afrodescendiente, si  incluso, aun en la propia Cuba, de una prolongada  y extraordinariamente generosa  política social,  se ponen de manifiesto  las desventajas que estos sufren.

Existe un movimiento afrodescendiente en nuestro hemisferio que en lugar de su relativización, lo cual  llevaría casi a su desaparición, lo que hay  que hacer es  solidarizarse con el mismo. Acompañándolo en sus  luchas por una vida mejor.

Cuando relativizamos el término  afrodescendiente  les estamos regalando a los racistas y  explotadores  la capacidad  de pasar desapercibidos, dándoles también la oportunidad de continuar apuntalando la explotación y la discriminación.

Existe además  dentro de la problemática afrodescendiente una corriente de derecha que trata de orientar a este movimiento hacia la cooperación, con una concepción de trabajo que pretende aliar al movimiento  con una corriente de convivencia con gobiernos de derecha, como es el caso del PP en España, pretendiendo trasladárnosla  hacia América Latina y el Caribe,  buscando  nuclear   a los negros,     que operarían entonces dentro de una  política de la derecha,  para restarle agudeza a las demandas de los afrodescendientes. Un sector dirigente de ellos se está beneficiando de vender a sus congéneres a los intereses  de la derecha  Española.

Cuba, por su parte, hace causa común con el movimiento afrodescendiente. Aportando  la muy valiosa  experiencia de que no es suficiente hacer una revolución para desterrar  al racismo y la discriminación racial. Mostrando, además,  como resulta indispensable continuar atacando los prejuicios, estereotipos, la discriminación y el racismo, no solo como lastres de la sociedad anterior, sino como fenómenos que la sociedad cubana, aun  en sus imperfecciones, es  capaz de reproducir.

La Habana, Junio 4 del 2015













Victor Ekpuk por el puente invisible entre Cuba y África.




El destacado artista nigeriano Víctor Ekpuk viajó a Cuba para la XII Bienal de La Habana. Realizó su muestra en el Centro Wifredo Lam y se llegó hasta Matanzas para un reencuentro con sus ancestros esclavizados.








Quiso descubrir la herencia que dejaron en esta isla sus antepasados. Allí lo conocimos y accedió amablemente a responder las preguntas de CubaSí.

¿Cuál es la fuente de inspiración de su trabajo?

«Mi arte está inspirado por la filosofía estética de Nsibidi, o lo que ustedes llaman en Cuba Anafurana, que es la comunicación sagrada a través del uso de señales y símbolos que están asociados con la sociedad Ekpe en Nigeria, o Abakuá en Cuba. En la tradición estética nsibidi las ideas y las formas se reducen a su esencia. Esta filosofía es la que traigo a mi trabajo, el resultado es un estilo de arte que se parece a la escritura».

En medio de un mundo globalizado, seducido muchas veces por una estética eurocéntrica, ¿qué importancia le otorga a motivar y multiplicar un trabajo como el suyo, que regresa constantemente a su identidad?

«Cada idea global siempre tiene un origen local. Yo encuentro la estética africana muy fascinante; mientras más estudio y exploro estas estéticas, más me asombro de la brillantez de la imaginación de los artistas que las crearon. Como artista contemporáneo, he tomado una opción consciente de entrar en ese océano de infinita imaginación. Al descubrir que las llamadas “estéticas europeas”, particularmente el Modernismo, están realmente inspiradas en la imaginación africana, no tenía sentido pedir una taza de agua a alguien mientras estaba viviendo al borde del océano. Preferiría gastar mis energías reimaginando las estéticas en la fuente. El hacer esto me ha despertado un enorme interés por aprender sobre mi historia y cultura, y creo que soy una persona más rica y un artista más seguro por ellas mismas». 

¿Qué elementos de continuidad, evolución o novedad identificaría entre su trabajo anterior y la obra que presentó en esta bienal?

«Siempre me ha interesado la relación entre Ekpe y Abakuá. La noción de la retención de la memoria ancestral que mantiene este poderoso espíritu vivo en la diáspora, me fascina.  

«Con el deseo de investigar mi propia identidad como persona viviendo fuera de mi tierra natal, empecé a crear una serie de dibujos efímeros que llamé “Dibujando recuerdos" y “Meditaciones en los recuerdos”. Este trabajo explora la memoria como una condición efímera.  

«Cuando yo fui invitado a participar en la XII Bienal de La Habana, fue un sueño hecho realidad, porque siempre quise conectar la relación metafísica existente entre Cuba y África, en particular entre mi gente, Ibibios y Efik de Nigeria, y los cubanos, de quienes oigo palabras en mi idioma en sus canciones rituales y escucho cómo todavía recuerdan el lugar de nacimiento de sus antepasados en las tierras de Ibibio y Efi (Efik). Siento que más que cualquier otro lugar en la diáspora africana, tengo una relación genética con los afrocubanos. 

«Este proyecto era especial y muy personal para mí. 

«Con respecto al tema de la Bienal “Entre la idea y la experiencia”, quería explorar mi idea de esa relación especial que mantengo con los cubanos, y también que ellos pudieran experimentar mi expresión de esa conexión metafísica entre nosotros. 

«En mi proyecto “Meditación en la memoria” en Cuba, quise evocar la santidad, estética y relación metafísica que todavía existen entre los pueblos de Cuba y África, al crear un santuario contemporáneo de memorias de los antepasados ibibio, ejagham y efik, que fueron traídos de Nigeria. Aquellos a quienes el gran espíritu de Ekpe ha protegido a través del cruce del océano traicionero; aquellos cuyos recuerdos ancestrales han sido borrados solo en la superficie; aquellos a quienes los cantos de sirena del Tanze (pez sagrado) y el rugido del fuerte leopardo (Ekpe) todavía los llama desde el otro lado del océano para bailar en los rituales sagrados de Abakuá en Cuba. Mis dibujos también sirven como poemas, canciones y encantamientos en honor a mis ancestros en la diáspora. Lavar la tela, cuando termine la Bienal, ejemplificará la naturaleza efímera de nuestros recuerdos (identidades), que siempre están siendo afectadas por las circunstancias. El consuelo es que no importa cuánto afecten las circunstancias o cambien nuestros recuerdos, siempre permanecen en nuestros genes y con el tiempo empezamos a manifestarlo». 

Usted realizó la instalación, durante la propia apertura, mientras escuchaba la música abakuá y con la presencia del público. ¿Cómo le resultó la experiencia de trabajar en su muestra del Lam, donde creó y mostró al mismo tiempo?
«Tuve unos ayudantes muy entusiastas y excelentes en la Lam. Todos fueron muy buenos y atentos a mis necesidades. Me gustó colaborar con el jefe Tato Quiñones, su ayuda en preparar la orquesta abakuá y las discusiones que sostuvimos en el Centro África fueron únicas.  

«La primera conexión que realicé con mi trabajo y el público cubano fue cuando uno de los jóvenes del personal de la Bienal entró a mi espacio y escuchó la música abakuá grabada “Canto funerario”, “Enkama” y “Wemba”; se detuvo muy sorprendido de escuchar tal música en un espacio de arte contemporáneo. Le expliqué que iba a estar escuchando la música mientras dibujaba a Abakuá. Me dijo que era un miembro de Abakuá y me mostró el tatuaje de Ireme en su espalda. Yo encendí mi teléfono móvil y le mostré las fotografías de los carnavales de Ekpe que tomé de una exhibición en un museo de los Estados Unidos. Desde ese momento se creó un vínculo, nos reconocimos como hermanos (Eyen Eka)». 






Usted ha reconocido que el arte cumple una función en la sociedad. ¿Qué se propone lograr con el suyo?
«En primer lugar, hago el arte porque en mí viene naturalmente. Así que el primer propósito del arte para mí es cómo me ayuda a navegar y expresarme. Es cómo veo el mundo a mi alrededor, es cómo me comunico con él. Aun cuando no cumple el propósito de nadie más, haré arte, porque las visiones en mi cabeza tienen que salir. No tengo intención de controlar mi creatividad de manera que cumpla con un propósito; resulta que a través de mi proceso investigativo y creativo, me lo dicen personas que ven mi trabajo, que lo disfrutan y les enseña muchas cosas.  
«Estoy feliz de saber que algo que es muy personal, también es relevante en la vida de otras personas».

La ONU ha establecido un decenio para los afrodescendientes. ¿Qué cuota de responsabilidad les corresponde asumir a los artistas en esa justa celebración?

«Muy bien por las Naciones Unidas en reconocer las contribuciones que los afrodescendientes han hecho en el mundo. Diría que los artistas afrodescendientes nunca deben sentirse intimidados de exigir su herencia. Es una herencia orgullosa que ha contribuido enormemente al avance de la raza humana. El artista tiene ahora la responsabilidad de exigirlo, mostrarlo y decirlo. Así es como recupera su historia y la relata desde su propio punto de vista».

¿Qué importancia tiene para usted la Bienal de La Habana?
«Esta Bienal fue muy importante para mí porque me ayudó a conectar con mis primos en Cuba. Vine para conocerlos y también honrar a mis ancestros, que dejaron su huella aquí, en las playas de esta isla, y en cuya memoria sus descendientes continúan cantando y bailando los ritmos abakuá». 
¿Cómo fue el intercambio con el público cubano?
«Los cubanos son personas muy cálidas y vivas que aman y disfrutan la vida. Me recuerdan mucho a la gente en Nigeria, que siempre encuentra la manera de sacar lo mejor de la vida. Desearía tener más tiempo para pasarlo aquí». 

¿Qué le ha parecido Cuba? ¿Regresa?

«Me gustaría volver a Cuba y quedarme un poco más en Matanzas, siento un parentesco con los cubanos». 

Radicado actualmente en Estados Unidos, Ekpuk es Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Ife en Nigeria, y sus obras han sido expuestas en diversos países como Sudáfrica, Estados Unidos, Gran Bretaña, Holanda, Francia o Nigeria. Muchas de sus piezas forman parte de diversas colecciones privadas o públicas, como las del Museo Nacional de Arte Africano Smithsonian, el Museo Newark o el Banco Mundial, entre otras.

Escrito por  Giusette León García/CubaSí